La Charquita

Mi nombre es Helena Montenegro, soy periodista pero necesitaría veinte párrafos para una carta de presentación, así que hice un blog.

Catorce sin C14torce, mujeres que se enamoran de los hombres equivocados, Madrid en idas y vueltas y amor en el metro

San Valentín es para los artistas un día genial para contar sus historias más personales. Sobre Cazzu y C14torce VI, ‘Mañana será bonito’ Claudio Montana, y el amor de metro según C Mari

San Valentín es para los artistas un día genial para contar sus historias más personales. Sobre Cazzu y C14torce VI, ‘Mañana será bonito’ Claudio Montana, y el amor de metro según C Mari

Hoy salí de casa por primera vez a las cinco de la tarde. Lo hice por obligación, no por gusto. Si por mí fuera, me hubiera quedado encerrada para salir solo y exclusivamente por la noche. Evito a toda costa las colas en el supermercado, las floristerías abarrotadas y cualquier lugar en el que pueda ser espectadora de una muestra de amor casi obligada. No exagero si digo que lo primero que visto al salir a la calle es una pareja joven, más o menos de mi edad, paseando de la mano. Él sostenía un ramo de rosas y ella le sonreía. Bueno, la única vez que regalé rosas por San Valentín fue casi por obligación. A mi pareja de aquel entonces sí que le gustaba celebrarlo, así que me gasté ocho euros en una de color azul, para huir todo lo posible de los clichés. Seguir tradiciones, por absurdo que sea, cuesta un riñón.

He seguido conduciendo hasta mi destino. Son diez minutos de trayecto, entre quince y veinte tal y como está el tráfico en mi ciudad. Me gusta conducir a esta hora porque suena en la radio Generación Ya, un programa de radio 3 que pone música, como indica el nombre, mucho más afín a nuestra generación. Nada más arrancar sonaba por la mitad ‘Me lo invento’, último lanzamiento de Jimena Amarillo. Quisiera haber arrancado el coche un minuto antes. Los locutores tampoco están muy a favor de celebrar el amor, pero el ritmo del mercado obliga a estar al tanto de las cosas que pasan mientras el resto se enamora.

Con motivo del reencuentro de Cupido, han reproducido una canción del disco que ha visto la luz hoy. Es obvio un movimiento así por parte de una banda romántica hasta la médula. Sorprende hasta cierto punto que los cuatro vuelvan tres años después en esta fecha. Los viernes es día de lanzamientos masivo, y este con más motivo

Si te está gustando, este texto lo lancé originalmente en Substack. Aquí te lo dejo para que me sigas también por allí

https://lacharquita.substack.com/p/catorce-sin-c14torce-mujeres-que

Catorce sin C14torce

A veces me gustaría volver a los años en los que Cazzu hacía suyo el 14 de febrero para pintar con corazones negros el Día del Amor. La artista argentina puso las primeras piedras para el edificio de hormigón sobre los que se amontonarían las construcciones contextuales de otros tantos artistas que han aprovechado el tirón los últimos años para arrastrarse por el marketing del día más romántico del año. Julieta lanzó ‘C14torce I’ el 14 de febrero de 2018, junto a Homer el Mero Mero. Sería la única canción de la saga en colaboración con otro artista. Al I le seguiría el II al año siguiente, y al siguiente el III. Cazzu participaría en este juego de baladas románticas que lanzaba puntual todos los catorces del segundo mes del año hasta 2022. Entonces la vida de la artista cambiaría; conocería a su última pareja, Christian Nodal, tendría a su hija Inti, y la música quedaría en un segundo plano frente a la crianza. Es bien sabido que a pesar del amor que el cantante mexicano le profesaba en ‘Cazzualidades’, la historia no acabó del todo bien. Obviando el orden cronológio que casi superpone en el tiempo la separación y la traición, Cazzu volvió a la música en 2024 como ya es costumbre, con un par de canciones de desamor que directamente se han relacionado con Cristian Nodal. Dos temas muy diferentes entre sí que suponen el adelanto de su próximo disco, que esperamos salga este año, y que la artista ha confesado haber escrito en un momento de su vida donde sus circunstancias personales eran muy distintas (al menos esta conversación ha llegado con ‘ Dolce’ un corrido tumbado que escribió en su mayoría en febrero de 2024.

Me gustaría pensar que entre tantas construcciones forzadas entre el romanticismo empedernido de una fecha superficial la que volviera a hacer suya esta fecha fuera Cazzu. Recuerdo el año pasado como una bofetada de estímulos en la que no sabías por dónde empezar a escuchar lo que cada artista tiene que decir sobre el amor o el desamor. Todo el mundo lo vive, todo el mundo lo siente, a todo el mundo se le acaba, y todo el mundo quiere contarlo y que le escuchen (o que le escuchen para contarlo).

https://twitter.com/cazzuoficial/status/1882462077413196124

La de Cazzu es una historia que ya hemos vivido, escuchado y comentado como público, con mayor o menor parecido. Otras mujeres de éxito tuvieron relaciones mediáticas en las que expresaron su amor públicamente y cuyas rupturas fueron completamente inesperadas: Tini, Karol G, Shakira…

El amor es universal. Todo el mundo canta de amor, las canciones más escuchadas de todos los tiempos hablan de amor; y si no es de amor, de los resquicios que quedan de él después del adiós. Que le pregunten a Karol G. ‘Mañana Será Bonito’ ha sido un brutal antes y después en su carrera. La colombiana se ha hecho internacional ajena a las habladurías que afirmaban que debía su fama a su ex-tremadamente famoso exnovio, el trapero Anuel AA. Carolina construye un disco al estilo ‘Rayuela’, de Cortázar: tú eliges si quieres escucharlo en el orden establecido, capítulo a capítulo, omitiendo la reproducción aleatoria, o si te ciñes a las indicaciones del autor, que traza un recorrido escondido entre las letras para conocer la historia como ellos la concibieron.

Mujeres que se enamoran de los hombres equivocados

Siguiendo esta premisa, ‘Mañana Será Bonito’ arranca en las despedidas que no se producen; la palabra que convierte en pareja a una pareja desaparece ante el mutuo acuerdo, pero queda el vínculo afectivo, sexual, la resistencia a olvidar y pasar página. Después viene la despedida, el dolor, el despecho; no quiero saber nada de ti pero me acuerdo de ti todo el rato, también cuando salgo y me emborracho con mis amigas. Me gustaría que me llamaras. Me gustaría llamarte. ¿Lo voy a hacer? No. Me lo debo a mí misma. El luto termina pasando tarde o temprano. Entonces sales y disfrutas, conoces, te desconoces, y te vuelves a conocer. La vida te ha regalado una segunda vida de liberación y compromiso con una misma. Es durante este momento de liberación y estabilidad en el que aparece alguien más, quien para Karol fue alguien que hasta ese momento se presentaba como un amigo. Una noche “dañan la amistad” la forma de verse el uno al otro cambia por completo. Para los que conozcan la vida personal de Carolina, sabrán que ese alguien más tarde se presentaría como Feid, cantante colombiano con el que se conoce su amistad desde 2015, cuando ambos todavía buscaban un hueco en la industria musical y definían el estilo personal que ha llevado al éxito masivo a ambos por separado.

Karol G llenó cuatro veces el Bernabeu al grito de que “a veces no te cambian por algo mejor, y ni siquiera, por algo más rico”. Una reivindicación a tumba abierta del amor propio y del rechazo al que un día amaste que llegó en el momento perfecto para Shakira. La de Barranquilla pasó de ser portada de revistas del corazón tras la infidelidad de Piqué a protagonizar GQ tras cosechar números estratosféricos haciendo lo que más le gusta. Shakira escribió éxitos como ‘Te Felicito’, junto a Rauw Alejandro, la ‘Bizarrap Session’ o ‘Monotonía’, con Ozuna, en pleno proceso de divorcio y mudanza a Miami.

Queda claro que en este momento“las mujeres ya no lloran, las mujeres facturan”. No hay que negárnoslo a nosotros mismos: San Valentín es un día perfecto para seguir facturando. El lenguaje del amor es universal, el despecho hace tantos números como el amor. Discos navideños hay pocos. Relevantes, se pueden contar con las manos. El catálogo de villancicos suele ser bastante repetitivo; hay poco margen de variación ante los días más tradicionales del año. ¿Quién va a querer hacer un disco para celebrar la Navidad si puede vender todo el año cantando sobre su última relación? Son canciones que quedarán congeladas a lo largo del año; si salta el ‘All I Want For Christmas’ de Mariah Carey en su playlist ‘This is’ de Spotify pasaremos a la canción siguiente hasta que nuestro al rededor comience a susurrarnos que quizás noviembre es un buen momento para empezar a preparar la sobremesa de Nochebuena.

Escribir por segunda vez sobre el amor, la primera sabiendo de la existencia de Claudio Montana

Hace tres años escribí también por San Valentín. No veas si en tres años puede cambiar la perspectiva que una tiene sobre el romanticismo. Parece que durante los veinte tenemos la capacidad de cambiar drásticamente de un año para otro hasta encontrar la manera en la que queremos vivir de verdad, siempre y cuando nuestra situación socioeconómica nos lo permite. Con veinte acababa de descubrir Normal People (no la pude joder más). Lloré mucho y me vi reflejada. Pasaba por una historia similar, salvando las enormes distancias entre el lazo afectivo de los protagonistas y el mío; mi relación era igualo más tóxica y estaba condenada acabar tarde o temprano.

Me marché de Madrid para cambiar la perspectiva de ver las cosas. Odiaba Madrid, odiaba la capital, odiaba la opulencia de los barrios adinerados, la contaminación, la hiperconectividad, la oferta infinita, el olor a pis de los portales de Malasaña, la perfieria, la sierra. Odiaba recorrer las calles en las que me había enamorado, el parque en el que había encadenado dos rupturas, la rotonda de mi casa. No podía pasar ni un minuto más sin pensar si yo sería la única que pensaría en esos sitios, que evitaría frecuentarlos, que convencería a sus amigos para ir a este bar y no al otro, dejé de escuchar la música que entonces escuchaba y enterré todos los recuerdos en un lugar de mi memoria del que a veces rescato cosas.

Hice las maletas dos veces hacia el mismo destino. La primera sirvió más que la segunda. Fue una huida breve, de dos meses, y a mi regreso prometí el perdón, que duró lo mismo que la palabra de quien te miente dos veces y todavía lo hace una tercera. La segunda vez que me fui fue de forma permanente. No quería volver, saber nada de la ciudad, regresar muy de vez en cuando, convertir mi cuarto en el cuarto de casa de mis padres, ser la amiga de la que todo el mundo habla porque se fue joven. Era el anómalo ejemplo de quien se marcha de Madrid siendo de aquí en busca de oportunidades.

Pienso en Claudio Montana, en el misticismo que envuelve a un rapero con un repertorio cultural envidiable y unas letras escasas, puesto que su discografía es breve y aparece muy de vez en cuando. Esta semana se ha hecho viral en Tiktok el adelanto de lo que parece ser su próxima canción jutno a Rusiaidk, el colectivo formado por artistas como Rusowski o Ralphie Choo, entre otros. Esa es la magia de un artista selectivo, que saca música cuando le place y que aún así ha saltado al mainstream siendo protagonista de decenas de vídeos en redes sociales con las letras de sus canciones.

“Me fui de Madrid por lo bueno, vuelvo a Madrid por lo bueno”, dice el adelanto del tema que saldrá el 20 de febrero. La delicadeza con la que Claudio Montana describe la cotidianidad es sublime. Gusta al público que le cuenten cosas que puedan hacerles sentirse reflejados y decir “buah, soy yo literal” junto a un vídeo montaje de las cosas normales que hace la gente en Madrid centro. Un rapero que alimenta sus letras con su inquietud en torno al cine, el arte, o la filosofía. Canciones cortas que demuestran que el amor no tiene por qué expresarse en parrafadas interminables si las palabras son suficientes. La virtud del amor está en los pequeños detalles que construyen el imaginario en el que te agarraste la mano por primera vez. Está en el recuerdo de la primera película que vimos juntos, aquel cuadro de museo que miramos durante diez minutos en Bilbao porque nos gustó a los dos, ese primer beso en público, y los otros tantos en privado.

Una vez sentí ese amor irrefrenable, que agota y aprieta con tal de alcanzarlo. Ese que reflejan Marianne y Connel en Normal People, pero bañado con el sol que no brilla en Escocia. Pienso en lo triste que me ponen los finales cuando ya eres una adulta, porque existen de verdad, y lo mucho que me hubiera gustado conocer ‘Madrid & Dólares’ con veintiuno.

https://twitter.com/caarlossprezz/status/1889439621450248599
Llámame y cuéntame a quién viste hoy en el metro

Me pregunto cómo verán los solteros a los que alguna vez les gustó celebrar el amor señalado en el calendario un día como hoy en el que el mundo cede ante los clichés del amor material en rojo pasión, cajas de bombones, corazones de peluche y ramos de rosas frescas, fotos en Instagram, polaroids con fecha y firma y canciones bautizadas como “la nuestra” replicadas en tres historias diferentes cuidadosamente colocadas sobre un plato de pasta de la Tagliatella, una mano estrechada y un infinito.

A mí me gusta más el amor de todos los días, cuando se regalan claveles un martes o mi pareja me sorprende con un detalle sobre mí que ni yo misma conocía. He de decir que no le he dado muchas escuchas al disco de C Marí, pero mi hermano sí. Lo he escuchado lo justo para saber que no está mal. Me impresiona mucho cómo escribe, tan natural. Describe situaciones de a pie que podemos vivir tú y yo. En ‘Qtalhoy’ habla de lo mucho que le gusta que su novia le cuente qué tal le ha ido el día. Simple y llanamente.

Cuéntame qué tal hoy
¿A quién viste en el metro?
Todos esos detalles, me encanta escucharlo
Es parte de lo nuestro
Y no pienses que no (No pienses que
no)


Que no leo tus textos (Sí los leo)
Que no escucho tus mensajes de voz
Lo hago a gusto y atento

Acabo de terminar de escribir esto y me preparo para salir por segunda vez en el día. Hoy había una oferta cultural amplísima en Madrid, como casi siempre, pero esta vez me he decantado por la presentación de ‘Un Amor Supremo’, el disco basado en el homónimo de John Coltrain de Ihon Escandaloso Expósito. Espero ver muchos besos enfrente de la torre Schwepps, parejas de la mano, felicidad en los ojos de un desconocido. Me iré a dormir a sabiendas que Cazzu no sacó ‘C14torce VI’ este año, que me tocará esperar uno más, que en realidad era el motivo principal por el que yo había escrito todo esto.

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